
1) Repite la medición con calma (misma técnica)
Antes de asumir que “salió mal”, repite cuidando lo básico:
- manos lavadas con agua y jabón y bien secas
- tira recién sacada del frasco y frasco bien cerrado
- mano quieta y muestra correcta
2) Revisa manos y dedo
- ¿Tenías restos de comida, azúcar o crema? → lava de nuevo.
- ¿Usaste alcohol? → espera a que se seque completamente.
- ¿Exprimiste fuerte el dedo? → mejor masaje suave desde la base hacia la punta.
3) Revisa tiras reactivas
- ¿Están caducadas?
- ¿El frasco se queda abierto mucho tiempo?
- ¿Se guardaron en baño/cocina/auto (humedad o calor)?
Si dudas, prueba con un frasco nuevo o tiras bien conservadas.
4) Revisa la forma de aplicar la gota
- Coloca la gota como indica tu tira (normalmente la tira “absorbe”).
- Evita “embarres” si tu modelo no lo pide.
- Si la gota es muy pequeña, puede fallar o variar.
5) Revisa el lancetero y la lanceta
- Usa lanceta nueva.
- Ajusta la profundidad si no sale buena gota (sin lastimar).
- Alterna dedos para no irritar la piel.
6) Considera el momento del día y el contexto
Las lecturas pueden cambiar por:
- comida reciente
- ejercicio
- estrés
- enfermedad o malestar
Por eso conviene registrar una nota: “antes/después de comer”, “ejercicio”, etc.
7) Si sigue pasando seguido
- Revisa el manual de tu equipo (algunos requieren codificación o calibración según tiras).
- Considera revisar el funcionamiento con apoyo de un profesional de salud o compararlo con una medición en consultorio (si te lo sugieren).
Recomendación práctica
Cuando algo no cuadra, lo más común es que sea técnica + tiras. Corrige eso primero y repite con calma.
Contenido informativo. Esta guía no sustituye la valoración de un profesional de la salud y no da diagnósticos. No ajustes medicamentos por tu cuenta. Si te sientes mal o tienes síntomas importantes, busca atención médica.

