1) Prepárate antes de empezar
- Lávate las manos.
- Coloca el equipo en una mesa estable.
- Asegúrate de que las piezas estén limpias y secas.
- Ensambla el vaso/nebulizador, boquilla o mascarilla y conecta la manguera (si aplica).
2) Colócate en la postura correcta
- Siéntate derecho, con espalda apoyada si puedes.
- Evita usarlo acostado (puede afectar el funcionamiento y la comodidad).
- Mantén el equipo en posición vertical (según el modelo).
3) Coloca bien la boquilla o mascarilla
- Boquilla: sella con los labios y respira tranquilo.
- Mascarilla: ajústala para que quede cómoda y sin fugas (sin apretar de más).
4) Enciende y verifica que salga niebla
- Enciende el equipo.
- Confirma que se genere niebla de forma constante.
- Si no sale niebla, revisa conexiones, sellado del vaso y que las piezas estén bien colocadas.
5) Durante la nebulización
- Respira de forma tranquila y constante.
- Evita hablar durante la sesión.
- Mantén la mascarilla/boquilla bien colocada.
6) Termina y apaga correctamente
- Apaga el equipo cuando termine la sesión (o cuando deje de nebulizar, según el modelo).
- Desconecta y desarma con cuidado.
7) Limpieza rápida al terminar (muy importante)
- Enjuaga y limpia las partes desmontables según las instrucciones del fabricante.
- Deja secar al aire en una superficie limpia.
- No guardes piezas húmedas.
Recomendación práctica
La clave para una buena experiencia es: buena postura, buen sellado de mascarilla/boquilla y limpieza al terminar.
Contenido informativo. Esta guía no sustituye la valoración de un profesional de la salud y no da diagnósticos. No uses medicamentos o soluciones no indicadas. Si hay dificultad para respirar, empeoramiento rápido o síntomas importantes, busca atención médica.