1) No respetar la distancia correcta

Qué pasa: puede variar la lectura.
Qué hacer: usa la distancia indicada por tu modelo (cada termómetro puede variar). Mantén la misma distancia en cada medición.

2) Medir en la zona incorrecta

Qué pasa: si apuntas a cabello, ceja o zona lateral, puede cambiar el resultado.
Qué hacer: apunta al centro de la frente (o la zona que indique tu equipo) y despeja el cabello.

3) Frente húmeda o con sudor

Qué pasa: el sudor puede alterar la lectura.
Qué hacer: seca la frente y espera 1–2 minutos antes de medir.

4) Sol directo, viento o cambios bruscos de ambiente

Qué pasa: la temperatura de la piel puede cambiar temporalmente.
Qué hacer: mide en interior si puedes, y espera 10–15 minutos después de venir de la calle o de un lugar muy caliente/frío.

5) Medir inmediatamente después de ejercicio o baño

Qué pasa: la piel puede estar más caliente.
Qué hacer: espera 10–15 minutos y repite.

6) Tomar una sola lectura y darla por definitiva

Qué pasa: una medición puede salir “de paso”.
Qué hacer: si no cuadra con cómo se siente la persona, repite 1–2 veces con la misma técnica.

Recomendación práctica

Para lecturas más consistentes con infrarrojo:

Contenido informativo. Esta guía no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Si hay síntomas importantes o dudas, consulta a un profesional.

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